Esta temporada runner tenía intención de inscribirme a menos carreras que la anterior (y de momento lo estoy consiguiendo). No tenía en mente correr esta, pero un grupito de sedentaris repetían, y cuando me lo dijo Xavi O, piqué. Tampoco hizo falta que insistiera mucho.
La carrera se celebra, como en casi todos los casos, un domingo. Este año es el 2 de febrero. Y copiando lo que van a hacer algunos, busco alojamiento en la ciudad. Ellos están en las afueras, mi hotel de concentración está en la ciudad. Esta vez no quiero dejar nada en el guardarropa.

Si la cena del viernes es la importante, vamos a hacerla bien: el famoso aguacate por sus aceites nosequés, los carbohidratos en forma de pasta y la proteína y más aceites saludabilísimos del salmón. Y buen vinito tinto, antioxidante.

El sábado amanece con mal día, casi no para de llover durante toda la mañana. Me preparo la mochila a conciencia, sin olvidar los cereales y el tarrito de Nutella, por si no hubiera en el buffet.

La tarde del sábado cada uno sigue sus planes, de descanso o de compras. Además, hay que pasar a buscar los dorsales y bolsa de obsequios (hacía tiempo que no veía una camiseta buena y bonita). Yo descubro Granollers con cuatro bolsas.

Las bolsas

Por la noche nos encontramos para cenar pasta en un restaurante del centro (no decimos nombres hasta que no nos patrocinen). Eli se salta el menú porque no corre (aún) y pide una pizza coronada con un huevo, Martina se parte los spaghetti con su padre, Ani y Salvador comparten muchas cosas, esta noche ensalada y papardelle, y yo algo que llamaremos macarrones para que no andéis buscando qué es. Todo muy rico. Nos vemos en la rotonda frente a la estación de tren a las 10:30. Hale, a todos buenas noches. En el hotel no lo alargo mucho, a dormir pronto, después del desayuno hay que respetar las dos horas y media antes de ponerse en marcha.

Bajo a desayunar. Tienen müsli, no es como el mío, pero servirá. Cuando ya tengo el café con leche y una tostada en la mesa, me acuerdo de la Nutella. Le digo a una chica que vuelvo enseguida, que tengo que ir a buscar algo a la habitación. Y eso hago. Subo y bajo en un santiamén, ni siquiera se ha enfriado la tostada. Me resisto a la tortilla de patata que acaban de traer… otro día. Antes de las 8 ya estoy de vuelta en la habitación. Fuera el día apunta precioso, eso sí, 5ºC. Estoy más tranquila que antes de otras carreras. Leo. Temperatura exterior: 4ºC. Intercambiamos unos whats. Los Xavis&Co se acercarán al hotel para coger los dorsales. Ni una nube, 3ºC.

Las vistas desde mi hotel

Vamos los cinco al punto de encuentro. Además de Salva e Iñaki están también Joan y Elena, además de acompañantes, claro, fans incondicionales. Foto de rigor.

Los sedentaris… esta vez casi todos de verde!

Nos dirijimos a la salida. Los chicos en cajón amarillo, Presi y Elena negro, creo, yo azul sola. Iñaki, semi-lesionado finalmente decide no correrla toda y propone acompañarme. Primero dudo si es mejor que cada uno vaya al ritmo que le convenga más, pero si a él le va bien ajustarse, pues adelante.

Estamos que no cabemos esperando que den la salida. Ya han salido los amarillos, cinco minutos más y nos toca a nosotros. Venga, venga, ya estamos.

Las vistas delanteras

El mogollón detrás nuestro

Empezamos a movernos, y por fin, pisamos la alfombra, ponemos los relojes en marcha y a trotar. Iñaki va a saludar a Eli y Martina. En pocos segundos me pilla. El ambiente es impresionante. El público no deja de animar. Así en Granollers y hasta Les Franqueses. El primer km nos sale a 5’10”, entra dentro de los planes. Me va explicando cómo es el trazado. Él se irá en el km 4 o 6. El recorrido es muy agradable, de ligero ascenso o plano. Se respira la naturaleza. Antes de dar la vuelta en el km 6 ya hemos recuperado el tiempo perdido inicialmente e incluso tenemos algo de margen, que necesitaré para la subida de La Garriga. Me recuerda que me enganche a algún corredor para evitar el viento. Bueno, sí, ya me gustaría, voy pensando luego, pero no hay ninguno al alcance que vaya al ritmo que me interesa.

Mi paso por el 6K

A ratos noto algo de calor y me pregunto si no me habré pasado, pero es solo por momentos. Intento no pensar en eso. Mantengo ritmo y me siento cómoda. Me acuerdo del entrenamiento del último miércoles: “es el codo el que empuja”. Gracias Helena, me ha servido.

El grupo empieza a esponjarse. Antes de llegar a La Garriga el público está a lado y lado de la carretera. Animando, aplaudiendo, leyendo todos los nombres que pueden. Es de agradecer. Ya en el pueblo un montón de niños en la calle y más y más gente, la subida ahí sí pica, pero se pasa rápido. Bueno, ahora se supone que la vuelta es de bajada.
Volvemos a estar rodeados de campos. Me gusta.
No, la vuelta no es de bajada, que no os engañen. Aunque la tendencia sea de bajada se va alternando con alguna subidita. Los corredores hacemos coña con eso.
Veo a Xavi V. Ha pinchado, al poco tiempo de avistarlo estoy a su lado. Le pregunto qué tal está, ¿qué va a decir? Sigo. Avituallamiento, el tercero y segundo en que paro, muy bien organizado, muchos voluntarios, amplio, espaciado. Por primera vez noto molestia en la rodilla (seguramente tendón rotuliano), pero se va como ha venido. Les Franqueses, una fiesta. Voy chocando manos de niños. Nos acercamos a Granollers. Oigo muchas veces mi nombre. Ventajas de ser fémina y estar en minoría. Otra vez abarrotado de público. No creo lo que veo en el reloj, podría aflojar un poco y conseguiría estar por debajo de 1h45′, mi “objetivo secreto”. Pero no aflojo. Estoy bien, aprieto un poco. Nos acercamos al centro. Veo a Xavi O. Ni me lo creo. Lo saludo, le digo que lo doy todo y encaro los últimos metros. Supongo que me pasará en uno de sus sprints habituales.

Oh, no, menuda pifia, pensaba que quedaban 500 m y quedan 1500. En algún momento me he despistado. Ahora no sé si podré aguantar este ritmo hasta el final. Lo intento. No me dejo engañar por los arcos, Iñaki me ha avisado. A la izquierda veo a Esther y al padre de Joan. Ya estoy, va, va. Alfombra azul. ¡Bien! Miro el reloj. No me lo creo. Acabo emocionada. Espero al primer Xavi y no consigo evitar ponerme a saltar. Esperamos al segundo Xavi. Miro tiempo exacto: 1h42’11”. Se me pasa el “frustre” de Sant Antoni.

Comentamos la carrera y en lo que coincidimos es en el ambiente. Entre Behobia y La Mitja no sabría cuál escoger, casi que me decanto por esta última, aunque hay que decir que el día ha acompañado, y eso ayuda a que la gente esté tres horas en la calle dejándose la voz.

Vamos al polideportivo, donde han quedado con Xavi 3 y Toni. Allí también está todo muy bien organizado. Nos recuperamos con naranjas, plátanos… Esperamos a Toni, que no sabemos cómo le habrá ido tras su reciente intervención. Y esperamos. Y no lo vemos. Y esperamos. Y nos ponemos de pie… Tengo ganas de volver al hotel para enviar un par de whats, incluyendo a los sedentaris en overseas. Finalmente Xavi V se queda y nosotros tres vamos al hotel y al coche. Ahí está Toni. Le ha ido muy bien. En general todos contentos. Nos llegan los resultados del resto de sedentaris. Solo Xavi V no ha tenido su día, pero eso nos puede pasar a todos.

Ah, y al final no ha habido duelo W. Kipsang – S. Kiprotich por baja a última hora del segundo.
Hasna ha corrido, y todas las que estamos en la liga championchip nos alegramos de tu buen estado de forma y de que hayas sido la cuarta clasificada (las dos primeras keniatas). Y en serio, muy bien. Aunque en un momento de euforia dije que iba a por ti, no hace falta que tiembles 🙂

Reyes
El equipo de sedentaris